La correcta visión de las cosas es comprender claramente las cuatro verdades, de creer en la ley de la causa, condiciones y efecto, y no tener una visión errónea.
La aspiración correcta significa no codiciar, ni ser avaro, no tener ira ni deseos de dañar.
Las palabras correctas significan: no mentir, no hablar en vano, no hablar mal y no engañar.
La conducta correcta significa: no matar, no robar y no adulterar.
La vida correcta significa no hacer cosas que sean vergonzosas como hombre.
El esfuerzo correcto significa esforzarse continuamente hacia un fin correcto.
El pensamiento correcto significa tener la conciencia clara y limpia y reflejarla en el alma.
La correcta concentración es no tener un fin erróneo, concentrar correctamente el alma y estar en perfecto silencio para alcanzar la Sabiduría.